jueves, 24 de marzo de 2016

Sandra Cuadrado López

DOCUMENTAL: “YO SOY UNO MÁS. NOTAS A CONTRATIEMPO”

El documental, está basado en el libro Educación, hándicap e inclusión. Una lucha familiar contra una escuela excluyente escrito por Ignacio Calderón y Sabina Habegger.

El documental trata sobre la historia de Rafa, un chico que tiene síndrome de Down que entra en una escuela ordinaria y ambos avanzan satisfactoriamente hasta que llega al instituto y la escuela trata de defenderse de Rafa atacándole en vez de ayudarle, por lo que quieren echarle. Pero la la familia quiere que Rafa vaya a un colegio ordinario para que aprenda como un alumno más, ya que le han acogido desde pequeño como uno más con todo su amor y cariño y la gente que le conoce, le define como una persona normal que tiene muchas cualidades y que por ello, tiene derecho a tener las mismas posibilidades que el resto de personas.

Rafael empezó con 10 años en la música porque veía como sus amigos, que formaban parte de la banda Miraflores-Gibraljaire, tocaban y pensó: ¿yo por qué no? E ingresó en un conservatorio. Esta forma de pensar, es muy importante para poder conseguir tus metas ya que es la que te permite avanzar porque te da fuerzas para seguir hacia delante, pero si por el contrario nos ponemos barreras, es mucho más difícil y lo único que conseguimos es ir hacia detrás o no avanzar. Esto último le pasó a Rafa, que la escuela le puso barreras ya que no le querían aprobar en el centro por presentar un nivel muy bajo de CI, y la única solución que le proponían era que asistiera a un centro especial, así que la familia se opuso y la escuela decidió expulsarle.

Debido a esto, se hicieron escritos al Defensor del Pueblo, hablaron con la Inspección de Málaga de la Junta de Andalucía y se hizo una recogida de firmas de los vecinos del barrio, pero lo que más éxito tuvo fue el contrainforme psicopedagógico que realizaron sobre Rafa y un dictamen de escolarización para mandarlo a un Programa de Garantía Social de Necesidades Educativas Especiales.

Con todo esto, es normal que Rafa se sintiera impotente ante la situación, porque él se esforzaba pero luego ese esfuerzo no se veía reflejado en ningún sitio porque los profesores le seguían suspendiendo en vez de ayudarle a que mejorase. Esto me parece un tema clave de la educación ya que como futuros docentes, debemos tratar que esto no pase, ya que cada alumno tiene un ritmo distinto de aprendizaje y hay que saber dotarles de las estrategias necesarias para que puedan construir su propio aprendizaje y avanzar.

Al final, gracias a todas estas estrategias utilizadas, Rafa consiguió aprobar, aunque tuvo que repetir y toda esta desmotivación que vivió se vio reflejada incluso hasta en su forma de hablar en donde tuvo un retroceso, aumentando así su tartamudez. Gracias a los apoyos de investigación que tuvo y a su esfuerzo, no tuvo ningún problema para aprobar bachillerato, exceptuando la asignatura de inglés, y demostró a mucha gente que era capaz de hacerlo, llegando a ser la primera persona con síndrome de Down de España que consigue el grado profesional de música.

La frase que dice: “No me siento diferente porque yo soy uno más” es una frase que define perfectamente su inclusión, es decir, con esa frase expresa que está totalmente integrado en la sociedad y que no se siente diferente al resto y es algo que entre todos tenemos que conseguir que se generalice para todas las demás personas que presenten algún tipo de discapacidad como es su caso.

Como profesores, tenemos que centrarnos en todos los alumnos sin excepción buscando lo mejor para cada uno de ellos, sin apartar a nadie. Es como una banda, en la que todos colaboran y todos son necesarios, aportando lo que mejor saben hacer para la construcción de ese proyecto común que es la banda de música, y dentro de la clase el proyecto común sería la educación. En este sentido, para Rafa, el síndrome de down era una etiqueta que hacía que lo apartara de los demás y en la banda se sentía como un miembro más del grupo.

En conclusión, y como bien dicen en el vídeo, hay que pensar en la capacidad y no en la discapacidad, en conseguir el cambio desde las escuelas, eliminando todo tipo de posibles barreras, ya que son la base de la sociedad. Estas barreras las ponemos nosotros mediante prejuicios y estereotipos pensando que no va a ser capaz de hacerlo, por lo que son barreras sociales y culturales, no biológicas.


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